La esenia del bien es cierta clase de albedrío; la del mal, cierta clase de albedrío. Entonces, ¿ qué es lo exterior? Materias para el albedrío, en cuyo trato alcanzará su propio bien o mal. ¿Cómo alcanzar el bien? Si no admira las materias. Pues si las opiniones sobre las materias son correctas hacen bueno al albedrío, pero son torcidas y desviadas, malo.
Epicteto

A los estoicos les interesa la constancia, la estabilidad y la tranquilidad: rasgos a los que la mayoría aspiramos, peri que solemos experimentar de manera fugaz. ¿ Cómo cumplir una meta tan inaccesible?
No es cuestión de suerte. No hay que eliminar las influencias externas, ni escapar para buscar la calma y soledad. En cambio, se trata de filtrar del mundo exterior a través del corrector de nuestro juicio. Nuestra razón puede hacer eso: tomar la naturaleza retorcida, confusa ya agobiante de los sucesos externos y poner orden.
Sin embargo, si nuestro juicio está retorcido porque no empleamos la razón, entonces todo lo demás estará retorcido y perderemos la capacidad de tranquilizarnos en el caos y la prisa de la vida. Si quieres ser constante, si quieres claridad, debes emplear el juicio adecuado.
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