Hay ciertas cosas que dependen de nosotras y otras que no. Depende de nosotros la opinión, las inclinaciones, el deseo, la aversión y, en definitiva, todo lo que son nuestros propios actos. No dependen de nosotros el cuerpo, la riqueza, la reputación, los cargos y, en definitiva, todo lo que no son nuestros propios actos. Las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres, no están sujetas a restricciones ni impedimentos: pero las cosas que no dependen de nosotros son débiles, serviles y están sujetas a restricciones impuestas por la voluntad.

Epicteto

Podemos controlas nuestra opinión sobre estos sucesos. Tú decides si son buenos o malos, justos o injustos. No controlas la situación, pero sí controlas lo que piensas sobre ella.

Todas las cosas que no controlamos (el mundo exterior, otras persona, la suerte, el karma,..) presenta un área que sí puedes controlar. Sólo con eso tenemos mucho margen de maniobra, poder.

Entender lo que controlamos nos brinda claridad real sobre el mundo: Lo que tenemos en nuestra propia mente. No intentes dirigir tu influencia hacia fuera, es más conveniente hacerlo hacia dentro.

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