Mira con atención los principios que guían a los sabios, qué cosas evitan y cuáles desean alcanzar.

Marco Aurelio.

Para Séneca:< Si no es conforme a un patrón, no corregirás los defectos>. Ese es el cometido de los sabios en nuestras vidas: ser modelos e inspiración, para compartir nuestras ideas y poner a prueba nuestras suposiciones.

De ti depende quién sea esa persona. Tal vez sea tu padre o tu madre. Tal vez un filósofo, un escritor o un pensador. Tal vez el mejor modelos sea preguntarte qué haría Jesús.

Elige a alguien, observa qué hace ( y qué no hace) y esfuérzate por hacer los mismo.

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