Sin más, pondré la atención en mí y, cosa que resulta muy provechosa, revisaré mi jornada. Nos vuelve muy defectuosos el hecho de que nadie toma en consideración su vida: discurrimos sobre lo que hemos de hacer, y esto rara veces, pero no consideremos lo que hemos hecho; ahora bien, la previsión del futuro pende del pasado.
Séneca

Lleva un diario, ya sea en un ordenador o en una libreta. Tómate tu tiempo para recordar deliberadamente los sucesos del día anterior. Muéstrate riguroso en tus valoraciones. Analiza qué contribuyó a tu felicidad y qué la disminuyó. Anota qué aspectos te gustaría trabajar o citas que te gusten. Al esforzarte por registrar esas idea, es menos factible que se te olviden. Además, de este modo, también llevarás la cuenta de tu progreso.
Para hacer esto constante en el calendario anual que todo el mundo tenemos colgado en casa, coge rotuladores que para ti tenga significado y anota un símbolo. Es de la manera que esto se convertirá en una rutina.
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