Soy vuestro educador y vosotros ahora os educáis conmigo. Y yo tengo este proyecto: haceros libres de trabas, incoercibles, sin impedimentos, libres, venturosos, felices , con la vista puesta en la divinidad para todo, lo pequeño como lo grande; y vosotros estáis aquí para aprender y ejercitaros en ello. ¿Por qué, entonces, no lleváis a cabo la tarea, si también vosotros tenéis un proyecto como es debido y yo poseo para es proyecto una preparación como es debido? ¿ Qué es lo que falta?… El propio asunto es factible y depende solo de nosotros… Dejemos el pasado atrás. Simplemente, empecemos; creedme y veréis.

Epicteto

¿ Recuerdas cuando, en la escuela o en tu infancia, no intentabas hacer algo porque temías hacerlo mal? La mayoría de los adolescentes prefieren haraganear en vez de esforzarse. El trabajo poco entusiasta y perezoso les brinda una excusa perfecta: < No importa. Ni siquiera lo he intentado>.

A medida que maduramos, el fracaso deja de ser insignificante. Ya no nos jugamos una calificación o un trofeo deportivo, sino nuestra calidad de vida y la capacidad para lidiar con el mundo que nos rodea.

Pero no dejes que eso intimide. Tienes a los mejores profesores del mundo: a los filósofos. Tienes las facultades necesarias, y el profesor te está pidiendo algo muy sencillo: empieza a trabajar. Lo demás llegará como consecuencia de ello.

Posted in

Deja un comentario