En la mayor parte de los casos no nos servimos coherentemente de las presunciones correctas en los asuntos, sino que más bien seguimos la costumbre vil. Y puesto que afirmo que esto es así, el que practica ha de buscar vencerse sí mismo, no gustar del placer, no rechazar los trabajos, no deleitarse con la vida, no temer la muerte y, en cuestiones de dinero no preferir el cobrar al pagar.

Musonio Rufo

Le preguntan a un empleado: ¿ Por qué lo hiciste así? El responde <Porque siempre lo hemos hecho así>. Esta respuesta frustra a cualquier buen jefe y hace salivar a cualquier emprendedor. El empleado ha dejado de pensar y está operando mecánicamente, a partir del hábito. Es el momento oportuno para que la competencia trastoque el negocio, y es probable que cualquier jefe con sentido común despida a ese trabajador.

Deberíamos ser igual de implacables con nuestros propios hábitos. De hecho, estamos estudiando filosofía precisamente para poner fin a la conducta mecánica. Piensa qué haces a partir de la memoria mecánica o la rutina. Pregúntate: ¿De verdad es la mejor manera de hacerlo? Pregúntate por qué lo haces: hazlo por las razones correctas.

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