Acaba alguna vez de conocer que posees en ti mismo algo más noble, más divino que los objetos que excitan en ti las pasiones y te agitan, en una palabra, a manera de un títere. ¿ Cuál es ahora mi pensamiento? ¿Acaso el temor, la sorpresa, la codicia y otra pasión análoga?
Marco Aurelio

Piensa en un momento en todos los intereses que compiten por tu atención, tu tiempo y tu dinero. La alimentación, los ingenieros compiten en desarrollar productos para explotar tus papilas gustativas, las apuestas, los medios de comunicación crean historias para provocar enfado y la indignación de la gente.
Todo ello nos aleja de las cosas verdaderamente importantes. Marco Aurelio no estaba expuesto a las influencias exentas de nuestra cultura moderna. Pero si conocía muchos elementos distractores: las habladurías, el reclamo del trabajo, los miedos, la sospecha, la lujuria.
La filosofía consiste simplemente en poner mucha atención y esforzarse por ser algo más que un simple peón. Como afirma Viktor Frankl en la voluntad del sentido:< Al hombre lo animan los impulsos, pero los valores lo restringen>. Esos valores y la consciencia de uno mismo evitan que seamos títeres. Estar atento requiere esfuerzo y consciencia, merece la pena.
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