Pues si uno pone la precaución donde haya albedrío y obras del albedrío, al punto, junto con el querer precaverse y para ello tendrá a su disposición el rechazo. Pero si la usa donde las cosas no dependen de nosotros ni de nuestro albedrío, al experimentar rechazo de lo que depende de otros, por fuerza sentirá temor, agitación, inquietud.
Epicteto

- Libre albedrío: nuestra capacidad para emplear la razón a la hora de elegir cómo clasificamos, respondemos y nos adaptamos a los sucesos externos
La imagen que tenemos de un filósofo zen es la de un monje en unas colinas verdes y silenciosas. Los estoicos son la antítesis de esa idea. La imagen de un filósofo estoico es la de un hombre en el mercado, la esposa valiente esperando a que su soldado regrese de su batalla, a la escultora ocupada en su estudio. El estoico permanece en paz.
Epicteto te recuerda que la serenidad y la estabilidad son resultado de tu albedrío y juicio, no de tu entorno. Si quien evitar todas las interrupciones que te impiden estar tranquilos ( otras personas, estrés), nunca lo conseguirás. Tus problemas te perseguirán. Si quieres evitar los juicios nocivos que ocasionan dichos problemas, debes ser constante y estable donde estés.
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